jueves, enero 18, 2018
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Navidad: ¿Qué hace esa noche distinta a las demás?

Por Lucas Monsalve / Historiador

Hay un elemento de la celebración de la Pascua judía que siempre me ha encantado. Una vez que están todos reunidos frente a la mesa, antes de cenar y luego de encender las velas, siempre el más pequeño de la casa pregunta a la persona mayor: ¿Por qué esta noche es distinta a las demás?, y esta persona pasa a contar la historia de la Pascua desde la época de los egipcios, que hace que ellos estén allí reunidos.

Sin embargo, para una buena parte del mundo occidental la celebración más significativa de todas, la Navidad, es una gran desconocida. En general, se conoce poco sobre su historia. Hay personas que incluso desconocen que en esa fecha se conmemora el nacimiento de Jesús, pero, ¿por qué se celebra un 25 de diciembre?, ¿nació realmente Jesús en esa fecha?, ¿la Navidad es una fiesta de origen religioso o pagano?

Las primeras referencias a las celebraciones del nacimiento de Jesús parecen provenir de finales del Imperio Romano. Antes de ello, los primeros cristianos romanos intentaron calcular el año y día exacto de la muerte de Jesús. Poseían sólo algunas pistas sacadas de los textos bíblicos, y así, mediante un cálculo muy rudimentario ?y para hacer corta la historia? llegaron a la conclusión de que Jesús murió el equivalente a un 25 de marzo o seis de abril, dependiendo de si el traslado de fecha se hace utilizando el calendario romano o el primitivo calendario griego.

El caso es que algunos historiadores defienden que con este confuso dato los sabios cristianos recurrieron a la interpretación de otro elemento de la tradición judía, por el cual el nacimiento o concepción de los grandes profetas se daba en el mismo día de su muerte. Quedando entonces la anunciación del Arcángel Gabriel para el 25 de marzo o seis de abril, Jesús debería haber nacido nueve meses después, es decir, el 25 de diciembre o el seis de enero.

En efecto, hasta el día de hoy la Iglesia ortodoxa de oriente celebra la Natividad el seis o siete de enero, y la tradición latino-cristiana no queriendo obviar ninguna de las fechas instauró para ese día la Epifanía del Señor (presentación ante los Reyes Magos).

Este y otros elementos a tener en cuenta sobre la datación primitiva del nacimiento de Jesús, nos hace entender que la fecha del 25 de diciembre tenga en principio un significado más simbólico que real.

Por ejemplo, hoy en día, algunos investigadores juzgan como incongruente el hecho de que el alumbramiento se haya producido en pleno invierno, pues si hacemos caso a los mismos textos bíblicos, encontraremos que por esas fechas los pastores cuidaban a sus rebaños en la noche al aire libre, o que en Judea se estaba realizando un censo, actividades que no se hubiesen dado en aquellos tiempos durante el período de intenso frío.

Pero hay otro elemento que genera todavía un mayor debate. El 25 de diciembre coincide con el solsticio de invierno, una fecha emblemática para varias culturas antiguas que solían festejar la noche previa el renacimiento de sol.

Cierto es que en Roma los orígenes de esta celebración no están establecidos, pues entre otras cosas, ellos no se caracterizaron por tener una especial devoción del sol. Aunque sabemos con certeza de que para finales del siglo III la celebración del “Nacimiento del Sol Invicto” el 25 de diciembre era ya oficial dentro del Imperio. El problema es que para esas fechas también estaba muy difundido el cristianismo en Roma y la influencia de otras culturas era evidente.

Así, algunos historiadores defienden que el cristianismo adoptó esta fecha pagana como tantas otras cosas venidas de la cultura romana y griega; y por el contrario, hay quien argumenta con pruebas que Roma, al ver la expansión del cristianismo dentro de su Imperio, unificó esta fiesta religiosa con una nueva conmemoración civil para mantener cohesionado a su pueblo. No olvidemos que por aquellos años algunos emperadores se convirtieron al cristianismo.

Lo que resulta curioso es que tras varios siglos en donde la Navidad ha tenido un significado en esencia religioso, en los últimos tiempos de nuevo se ha producido una mezcla entre la “cristianización” y “paganización” de la fiesta, en pro de una unificación occidental; en donde independientemente del credo, la mayoría de las personas entienden esta fecha como un momento especial de encuentro con la familia y la sociedad.

Conozcamos o no el significado histórico de la Navidad, con su celebración estamos formando parte de una profunda tradición que nos caracteriza como pueblo. Como aquel niño judío que pregunta a sus mayores la noche de Pascua: ¿Por qué esta noche es distinta a las demás?

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